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About Us

St. CamillusFrom its humble beginnings in the Langley Park movie theater in 1950, St. Camillus has grown into a thriving parish, where more than 4,000 people gather to worship each weekend. Our community, composed of people from more than 100 countries, strives for unity while celebrating the diversity that is our strength and our challenge. The faces you will encounter in this book reflect who we are.

While the parish was originally made up of the descendants of European immigrants, over the years new waves of immigrants have come from the East, West and South; from Asia, Africa and Latin America. These newcomers to the United States have felt welcomed at St. Camillus by those founding families and their children. We are a parish of open minds, open hearts and open doors.

Centered in the Eucharist and guided by the Holy Spirit, we are a multicultural community that strives to proclaim the Gospel in our neighborhoods and beyond. Our mission is deeply influenced by our patron, St. Camillus, and by St. Francis of Assisi. With St. Camillus, we are drawn to be healers in our world, reaching out to the wounded and neglected of society. Inspired by the message of St. Francis, whose Franciscan friars have staffed the parish since 1984, we seek solidarity with those who inhabit the margins of our world, especially the poor. We strive for justice, peace and the integrity of creation for all God’s creatures.

 

Vida Comunitaria

En el libro del Génesis, el joven patriarca José recibió una hermosa túnica de su padre Jacob. El material de este tejido tenía hilos de diferentes colores, cada uno diferente y especial exacto y aun cuando estos hilos estuvieran mezclados, la túnica impresionaba en belleza. Aquí en San Camilo somos como la túnica de José. Como diferentes hilos, todos venimos de las cuatro esquinas del mundo, hablamos diferentes idiomas y tenemos experiencias culturales distintas. Cada grupo tiene distintas maneras de unirse para celebrar la belleza e individualidad de su propia cultura. A pesar de todas estas diferencias in nuestra familia parroquial, toda esta diversidad multicultural, y toda la rica herencia cultural, estamos tejidos en un solo cuerpo, el Cuerpo de Cristo: como la túnica de José, somos algo de una gran belleza.

El multiculturalismo es uno de nuestros sellos, y nosotros vemos nuestra diversidad como un verdadero regalo. Continuamente nos esforzamos por preservar y celebrar la riqueza de nuestras propias culturas individuales, a la vez que crecemos en apreciación y entendimiento de unos a otros. Intentamos hacer esto litúrgicamente, al reunirnos como uno solo para celebrar nuestras principales fiestas litúrgicas, tales como la Misa de Medianoche de Navidad y la Vigilia Pascual. Esta celebración de nuestra diversidad no termina con la liturgia, como es obvio para todos aquellos que han participado en nuestro Festival Parroquial anual y las celebraciones de la Herencia donde nuestra variedad de música, vestimenta y delicias culinarias están en su total exhibición. También estamos muy conscientes  que la llamada del Espíritu para unificarnos en nuestra diversidad nos llama para que nos esforcemos juntos y encontrar nuevos y emocionantes maneras de unirnos para conocer y cuidar uno de otro más profundamente. Esto no puede suceder sin la infatigable labor de muchas personas. ¿No le gustaría ser parte de este grupo de hombres y mujeres que comparten con nuestro comité multicultural su entendimiento innovador para que nuestra parroquia pueda crecer y convertirse verdaderamente una familia donde todos se sientan bienvenidos, donde todos sientan que han encontrado un hogar, y donde todos trabajen para hacer de esta visión una realidad?